Rembrandt

Un país lleno de pintores

Se calcula que en el siglo XVII se pintaron más de cinco millones de obras de arte en la República: el país estaba lleno de pintores. No solo los ricos, también los ciudadanos corrientes tenían pinturas colgando de los muros de sus casas. El pintor más conocido es Rembrandt, y su obra cumbre es La ronda de noche, de 1642.

Todos los estratos sociales

Rembrandt van Rijn es un pintor ambicioso. De joven, abandonó Leiden, su lugar de nacimiento, con la esperanza de hacer carrera en la más grande y más rica Ámsterdam. Y lo logró. Suministra sus caros retratos y sus figuras y escenas bíblicas y mitológicas a la élite de ciudadanos adinerados y conocedores del arte. Después Rembrandt dibujaría y pintaría a muchos amsterdameses de su entorno, algunos de ellos inmigrantes. Cerca de su estudio de la Jodenbreestraat viven decenas de marineros y soldados de origen africano. Se les puede ver, entre otras obras, en su pintura Dos hombres africanos (1661).

La ronda de noche

La ronda de noche, de Rembrandt, es mundialmente conocida. Su estilo pictórico es fácil de reconocer en ella. Creó profundidad en la imagen con su uso magistral de luz y oscuridad, también llamado claroscuro. La pintura data de 1642 y desde entonces ha sido ampliamente discutida y aclamada. Es también una pintura intrigante: parece que está pasando algo, ¿pero qué? Por un lado es una pintura tremendamente anodina: un grupo de ciudadanos de Ámsterdam se han dejado retratar, armados con mosquetes, alrededor de su capitán, Frans Banninck Cocq. El retrato está destinado al nuevo salón de banquetes del renovado Kloveniersdoelen. Este tipo de retratos grupales tiene una larga tradición en Ámsterdam, que se puede trazar hasta la primera mitad del siglo XVI. Los colegas de van Banninck Cocq no quieren ser menos: también encargan un retrato grupal a un pintor famoso. La pintura de Rembrandt cuelga inicialmente en compañía de otros retratos grupales recientes, en el salón dónde la guardia ciudadana se reunía regularmente para comer, beber y fumar.

En los siglos siguientes le sucederían muchas cosas a La ronda de noche: desde traslados forzosos hasta vandalismo. En 2018 el Rijksmuseum anunció una restauración de gran escala: la Operación Ronda de Noche. Parte de la operación es una investigación exhaustiva para determinar, entre otras cosas, cómo se puede conservar el lienzo lo mejor posible para las generaciones futuras.

El mercado del arte

Rembrandt no es el único símbolo del florecimiento cultural del siglo XVII. También estuvieron Johannes Vermeer, Frans Hals, Jan Steen y otros cientos de pintores locales. Hacia 1650, tan solo en Ámsterdam hay unos 175 pintores en activo. La mayoría producen obritas baratas destinadas a un mercado anónimo, a menudo paisajes y representaciones de escenas cotidianas. No dieron fama eterna a sus autores, pero permiten entrever la escala de la pintura neerlandesa de entonces. Se calcula que en el siglo XVII se produjeron más de cinco millones de obras. La cantidad de habitantes de la República fluctuaba entonces en torno a los dos millones.

No solo la pintura floreció en aquellos años; también lo hizo la literatura. Escritores como Joost van den Vondel y Pieter Corneliszoon Hooft contribuyeron a que este periodo pasase a la historia como la edad de oro de las artes.