Carlomagno

Emperador de Occidente

Carlomagno es uno de los más importantes gobernantes de la Alta Edad Media. A través de guerras constantes logró conquistar una gran parte de Europa Occidental hacia el año 800, incluyendo los actuales Países Bajos. La posesión de tan enorme reino le valió el apodo de 'Magno'. Además, con sus 1,84 metros de estatura, era llamativamente alto para la época.

Guerra

Carlos fue coronado rey de los Francos en el 768 - tras las muertes de su padre y su hermano -. Durante todo su reinado Carlos fue un combatiente: contra los gobernantes musulmanes de la Península Ibérica (actuales España y Portugal), contra los Longobardos en el sur (la actual Italia) y contra los Daneses y los Sajones en el noroeste de Europa. Estos combates a veces iban acompañados de violencia brutal y ejecuciones masivas. Gracias a sus campañas militares Carlos logró expandir su reino aún más, hasta que finalmente el Reino de los Francos acabó ocupando una enorme porción de Europa. En el año 800, en Roma, el Papa León III corona a Carlos como Emperador de los Romanos, un título que nunca había sido ostentado por noble alguno desde la caída del Imperio Romano Occidental en el 476.

Gobierno

Para poder gobernar su enorme reino, Carlomagno y sus consejeros desarrollaron un inteligente sistema basado en la mutua fidelidad y asistencia. Varios miembros de la élite franca adquieren responsabilidades de gobierno, legislación y asuntos militares. Ayudan a su monarca en todo lo posible y a cambio reciben tierras. Carlos divide su reino en condados con un oficial, el conde, a la cabeza. Los inspectores acuden regularmente a comprobar que el gobierno de cada conde cumple con una serie de requisitos prefijados, y mantienen a Carlos informado. Las leyes más importantes de cada región las hace escribir en decretos: los capitularia.

Carlos tiene varias residencias dispersas por su reino, los llamados "palacios". Es posible que tuviese uno en Nimega, el Valkhof. Carlos viaja de palacio en palacio y ahí, sobre el terreno, resuelve asuntos gubernamentales y jurídicos. Personas notables de todo el reino acuden a estos palacios varias veces al año en los llamados "días reales", para decidir sobre temas importantes en lo militar y lo administrativo. La visita al palacio es también una forma de pago de impuestos en especie: los recursos y suministros de la región se utilizan para el mantenimiento de Carlos y su extensa corte.

Carlos daba gran importancia a la educación, la cultura y el conocimiento. Hizo fundar escuelas dónde los jóvenes se formaban para el servicio público y atrajo a su corte a eruditos de diversos países. No necesitaba escribir, pues para eso tenía escribanos, pero sí sabía leer perfectamente. También era experto en matemáticas y astronomía, y hablaba varios idiomas. Carlos hizo acuñar una moneda única con validez en todo el reino, y también un tipo de letra fácil de leer y escribir, la Minúscula Carolingia.

Carlos también estableció relaciones diplomáticas con el mundo islámico. En el 797 un emisario judío viaja a Bagdad para entrevistarse con el Califa, Harún al-Rashid. Cinco años más tarde regresa con numerosos regalos para Carlos, entre ellos un elefante llamado Abul-Abbas.

Historias

Carlos vivió los últimos años de su vida en su palacio de Aquisgrán. Allí moriría en el 814. Fue enterrado en la capilla del palacio, que formaría la base de la actual Catedral de Aquisgrán. En el 1165 Carlos es declarado Santo. Será recordado como uno de los grandes monarcas de la historia. Incluso durante su vida se contaban muchas historias sobre él, que serían aún más exageradas después de su muerte.